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Hoy, en Cataluña, miles de jóvenes se someten al filtro de la selectividad, en un fallido intento de la administración pública de igualar oportunidades. Cierto es que una prueba única y universal sirve de barómetro para minimizar las diferencias en la evaluación de unos centros y otros, pero también, lo es, que la intensidad en la realización de los exámenes puede medir más el temple y la resistencia de los alumnos que su supuesta capacidad para afrontar unos estudios universitarios. Si el objetivo es éste último tanto el tipo de prueba como la organización de la misma debería ser revisada de raíz.

También es de justicia reconocer que el hecho de que los correctores desconozcan la identidad del alumno no elimina en absoluto los prejuicios con los que pueden evaluarse las pruebas ya que estos saben a qué centros están corrigiendo, y no parece un claro llamamiento a la imparcialidad –más, aún, si tenemos en consideración que solo los profesores de centros o universidades públicas pueden optar a ser correctores- Por otra parte “se obliga” de facto según el corrector que toca en suerte a responder los exámenes en catalán, cuando legalmente existe la posibilidad de hacerlo en castellano o catalán.

No hay, en lo dicho, ninguna afirmación gratuita que no haya experimentado en mis más de veinte años asistiendo a las PAU.

En consecuencia, la igualdad de oportunidades no queda garantizada con la selectividad, ni seguramente exista forma de aproximarse si no es concentrando los esfuerzos en el proceso de educación y en los currículums académicos.

La justicia social no la puede otorgar una prueba, sino cómo se plantea la sociedad la educación, qué apoyo y condiciones se da a los centros y al profesorado y cuál es la finalidad de ésta. Parece que la transformación de la sociedad a través de la educación ha pasado a ser un ideal añejo -por lo que, obviamente, las humanidades han perdido valor y que el pragmatismo actual prioriza la integración de los alumnos en un sistema social notablemente injusto. ¿Tiene sentido buscar la igualdad de oportunidades mediante la selectividad?