Huelga política, por cojones

No hay comentarios

Cuando una huelga es política, y no laboral, y se ejerce imponiendo la voluntad de un sector político mediante la presencia de una masa de individuos que bloquean carreteras, vías de tren, etc.,… ¿dónde queda el derecho a decidir del resto de ciudadanos? ¿No será que ese cacareado derecho solo se refiere a un sector? Los miles de ciudadanos que ayer se vieron privados de su libertad convirtiéndose en “presos políticos” de los independentistas durante unas horas, sin haber incurrido en delito alguno –que se sepa no vulneraron ni el Estatut- son catalanes que merecían que las fuerzas de orden actuaran para evitar los atropellos que se acometían contra su derecho a no secundar la huelga. Pero, la gran paradoja, es que si estas hubieran intervenido, los resistentes “pacíficos” se hubiesen revuelto para impedir su desalojo –eso de pasivo ya no tiene nada- con lo que se podrían haber reproducido acciones similares al uno de octubre y las consecuentes respuestas, incluso internacionales aunque muchos tengan bastante que callar. La conclusión es que a placer la masa dirigida actúa y nadie hace nada por proteger los derechos del resto de catalanes. Obviamente, hoy será un día tranquilo pero dudo que a muchos les haya gustado, porque tal vez se han sentido a merced del capricho de los que hace ya años van imponiendo el ritmo de las cosas.

Esperemos que hoy permitan la entrada en las Universidades o que por el contrario, el rectorado tenga la decencia de plantearse la devolución de matrículas, al menos en la central de plaza Universidad y el Raval donde la CUP lleva la batuta. Lo cual es otro ejemplo del escándalo que denuncio.

Deja un comentario