Etiqueta: vacío

¿Qué espera el que espera?

Revisión de un artículo publicado originariamente en LETRAS&POESÍA en 2019 A menudo reconocemos que la existencia parece estar “llena” si el sujeto tiene esperanza. Ésta acostumbramos a referirla de forma etérea, posibilitando que pueda contener diversos sentidos acaso por la dificultad de concretar: ¿qué espera el que espera? Esa tonalidad verdosa que asociamos a la esperanza puede

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La conciencia de ser humano

Una embestida a traición, mientras mis dedos resiguen las líneas de tinta vertidas por un espíritu ávido de rastrear lo grisáceo. Azarada y temerosa por la imposibilidad inmediata de identificar la razón de semejante acometida, me desprendo del tesoro escrito precipitándolo a su fortuna o su infortunio. Erecta y con el radar de la vista

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Contra el optimismo ingenuo

Desnutrirnos de desafecto, ignorancia e indiferencia es semejante a horadar una concavidad destinada a ser una siniestra oquedad sin culminación posible. Un algo gestado para la vacuidad, cuyo horizonte es ser absorbido sin condescendencia, por súplicas o ruegos, hasta devenir aquello que, de entrada, condicionó y posibilitó su leve estar. El tremebundo acto de asumirnos

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Del Todo a la Nada

Dicen –estoy segura de que parte de lo que voy a formular emerge de la amalgama de lecturas diversas- que si solo hay mismidad, si no hay diferencia, si hay un TODO, las cosas se disuelven al fusionarse unas con otras y no poder diferenciar nada; por ello, allí donde hay un Todo en última

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Soledad al desnudo

Quien se halla recluido en el horadado vacío interior, percibe el agrio y ácido sabor de la soledad. Esa gruta donde la oscuridad resta minimizada por la ausencia absoluta y la evidencia del necesario soporte propio genera pánico, inseguridad. Así podemos recurrir al auxilio de quien desde fuera nos fortalezca y nos proteja de nosotros

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Lo líquido o el quejido de los cobardes

La “liquidez” es la forma mental de la falta de consistencia y sustancialidad que, al ser acuñado por Bauman, nos permitió aprehender una forma de vida desarraigada de lo existencial y que, por decepción e incapacidad, se perpetuó en esa acuosidad superficial y sin identidad precisa, que iba amoldándose a las imposiciones consumistas y hedonistas

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