Teniendo en cuenta, el carácter de lo que hemos denominado revolución en Occidente, tal vez ya no tenga cabida tal acontecimiento. Queda, pues, resignificar lo que hoy puede ser revolucionario, si es que nos duele abandonar ese término por nostalgia. Anteriormente, se entendía por revolución un cambio fundamental, brusco y radical en las estructuras políticas,
La década de los años ochenta en España fue un tiempo convulso, en los que convivió una cierta voluntad colectiva de cambio junto con una resistencia a cualquier amago de truncar los patrones tradicionales. Xesca se hallaba al inicio de su veintena vital y su espíritu idealista, convencido de que era posible generar grandes cambios,
Creo que es oportuno recuperar este artículo sobre el concepto de «resistencia íntima» de Josep M. Esquirol, ya que ayuda a entender el sentido en el que el post «la resistencia» explícita el cómo de esa resistencia también política. Constituyen un complemento interesante.
La resistencia no es la actitud de quien pasivamente recibe las imposiciones e imperativos del poder político y económico, sino la de quien activamente intenta, siempre alerta, desembarazarse de ese poder todoterreno que desea nuestra claudicación y sometimiento. El sujeto que resiste muestra su renuencia a conformarse y someterse a las formas de vida y
La Inteligencia artificial está teniendo ya, tal impacto en nuestras vidas que inclusive el Papa de Roma le ha dedicado su primera encíclica, advirtiendo de los riesgos que implica y de la voluntad con la que se está desarrollando e implantando: el dominio y el enriquecimiento. Para los que no son creyentes parece que esta
Recupero un artículo publicado en el blog de Carlos Javier González Serrano, «El vuelo de la lechuza», que me ha parecido un preámbulo oportuno de la ponencia que expondré en el próximo Congreso de la Red NosOtros, que se celebra en Roma – Universidad Pegasus- entre el 15 y el 18 de junio. Debo aclarar
La corrupción política no es un tema menor en Democracia; al igual que no lo es que pueda hacerse uso del poder judicial como arma política. Ambas lacras están presentes en muchas democracias, el Estado Español es un ejemplo -al margen del partido que gobierne, que en este caso siempre ha sido PSOE o PP-.
El ser humano es carencia, es decir, deseo insatisfecho. Su condición es anhelar; es más, hacerlo erróneamente a menudo. Si no puede aceptar su finitud, tampoco puede asumir sus límites y, por ende, desea lo que no le satisfará, aunque lo consiga. Su voluntad es ciega, desea porque si no, dejaría de ser, sin embargo,
Caemos en la desidia y la indiferencia al constatar que los cambios continuos en la sociedad, la cultura y la economía se aferran a una estructura que los sujeta para, reiterar, su propio sostén. Esa estructura jerarquiza socialmente a los individuos según su poder adquisitivo y fluye en una espiral rígida cuyo propósito es producir
¿Quién no se ha despertado al alba, abruptamente, braceando en un oleaje indomable? Angustiado por un relato onírico ¡tan explícito! Que no requería bucear en profundidad alguna, abismado por la materialidad que el sueño impone. Los sueños cumplen esta gran hazaña: despertarnos del pavor reprimido que nos confiere rigidez y ahuyenta la espontaneidad. Afrontando piel









