Adaptarse o morir

La disposición con la que afrontamos la vida nos confiere una posición que deberíamos entender siempre como provisional. Sencillamente porque somos, un siendo, perpetuamente ondulante que favorece la adaptabilidad necesaria para no ser expelidos como un esputo.

Coherencia

Si aspiramos a la coherencia mediante un discurso legitimador que mitigue el ácido de la conciencia, estamos engrosando el exceso de narraciones “intelectualoides”, pero arrinconando la vida que es, al fin y al cabo, el auténtico tribunal que yace en la intimidad de cada sujeto.