Entre desvaríos alocados e ideas ocurrentes, se despliega el día. Según el instante en qué me encuentre fijada a la pantalla, lanzo brochazos o atinadas pinceladas, aunque todas ellas son, al fin y al cabo, aspectos de una misma existencia.
DISQUISICIONES DESDE EL ABISMO
Entre desvaríos alocados e ideas ocurrentes, se despliega el día. Según el instante en qué me encuentre fijada a la pantalla, lanzo brochazos o atinadas pinceladas, aunque todas ellas son, al fin y al cabo, aspectos de una misma existencia.