El desván donde alojamos la negritud de los días, habitado por amplias telarañas y polvo sólido, no deja de existir tras esa puerta blindada.
DISQUISICIONES DESDE EL ABISMO
El desván donde alojamos la negritud de los días, habitado por amplias telarañas y polvo sólido, no deja de existir tras esa puerta blindada.