Ser insignificante es el designio de los iluminados; por el contrario constituye la llaga de quienes, por banales, creen que los humanos somos “elegidos” –biológica o ontológicamente-
DISQUISICIONES DESDE EL ABISMO
Ser insignificante es el designio de los iluminados; por el contrario constituye la llaga de quienes, por banales, creen que los humanos somos “elegidos” –biológica o ontológicamente-