Pender de un hilo es nuestra condición aunque no poseamos la conciencia de esa fina fragilidad. ¡Qué bien aposentados nos sentimos y, al contrario, qué vulnerables que somos!
DISQUISICIONES DESDE EL ABISMO
Pender de un hilo es nuestra condición aunque no poseamos la conciencia de esa fina fragilidad. ¡Qué bien aposentados nos sentimos y, al contrario, qué vulnerables que somos!