«Los deberes» escolares

No hay comentarios

El aprendizaje no es posible sin un tiempo en el que el sujeto, a solas, se enfrenta al reto de comprensión e interiorización del objeto de estudio –que no, por serlo, debe ser a priori desdeñado y menospreciado, esa actitud es de necios o de idiotas en su sentido literal- En el gran patio cooperativo de la nueva escuela eso no se contempla. Si eliminamos el trabajo en casa –no chorradas, sino dedicación significativa- ¿cuándo se produce ese aprendizaje significativo que no es otro que la interiorización y conexión de lo estudiado con lo ya sabido, reestructurando si procede el mapa o estructura de lo “conocido”?

Los deberes pueden ser inútiles cuando sirven como relleno de una inutilidad. Pero son una parte fundamental del aprendizaje cuando constituyen ese momento privilegiado en que el alumno se enfrenta en soledad a su reto de interiorizar, y por ende aprender.

Deja un comentario