Si el poeta, que degusta la acritud del vivir y elucubra sobre su condición en la existencia, se gestó en tus entrañas tal vez, te asuste la idea de que la incapacidad de existir sino es viviendo, traspase por los poros de la dermis y como una diáspora ocupe cada recodo del ente que no puede ser, sino siendo. Desgarro materno que se despedaza en la contradicción de no querer y querer “dar a luz”
El poeta
Publicado por Ana de Lacalle
Escritora alacallefilosofiadelreconocimiento.com Ver todas las entradas de Ana de Lacalle
