El desván donde alojamos la negritud de los días, habitado por amplias telarañas y polvo sólido, no deja de existir tras esa puerta blindada.
Desván
Etiquetas: Lo negado
Publicado por Ana de Lacalle
Escritora alacallefilosofiadelreconocimiento.com Ver todas las entradas de Ana de Lacalle
