Yo también deseo exiliarme. Pero mi arraigo –dependencia de salario, de un único piso, de matrículas saldadas, de mayores en dependencia,…- no me deja opción. Y, al contrario que usted, no le temo a la Justicia-tan poco justa desde siempre, aunque eso nunca les ha importado- mi pavor proviene de su “grupo” de impostores –el que finge ser lo que no es- que utilizan el argumento independentista –absolutamente legítimo- para mangonear a su criterio a la mitad de los catalanes, que de forma algo sorprendente, tienen tal necesidad de creer que aceptan lo inverosímil y alejado de toda evidencia.
Yo también deseo exiliarme. Aparecer un día lejano en que en Catalunya se pueda volver a vivir en paz, sin masticar angustia e incertidumbre, sin medir las palabras con tiento según dónde estés y con quién para no acabar desencontrándote con amigos, familia o desconocidos, con los que la cosa puede derivar en un encontronazo más agresivo. Y no pueden negarlo, porque ustedes ya no viven entre los catalanes de a pie, y solo se rodean de los suyos, que a su vez se mueven en un círculo concéntrico.
Muchos querrían exiliarse, por salud mental, pero no poseen el privilegio de hacerlo como lo ha hecho usted con alguno de los suyos. Tal vez, digan que para ustedes ha sido un mal menor, una desgracia, un sacrificio. Pero, ¿algo han hecho? ¿en algún delito han incurrido al saltarse las leyes bajo las cuales ostentaban los cargos políticos que les permitían gobernar? Sea cual sea ese delito. Simplemente porque si lo de ustedes no es delito, y seamos precisos no se habla de las ideas, sino del hecho de incumplir las leyes del Estado y del Estatut –les gusten o no, estén de acuerdo o no- cualquier ciudadano puede a partir de ahora dejar de pagar impuestos, o llevarse dinero de un banco, o quebrantar las leyes que le parezca. Porque si los políticos en el desempeño público de su cargo incumplen las leyes, en cuanto presidente de un autonomía, consejeros,… ¿quién está obligado a cumplirlas? Por supuesto, lo mismo vale para los políticos corruptos pero esos merecen un aparte porque forman parte de mafias criminales y no son más que delincuentes. Consideración que no creo que tengan ustedes. Prosiguiendo, la cuestión radica en que el desacuerdo con la ley no exime de cumplirla. Ahí, hay muchísimos ciudadanos que han vivido esa amarga experiencia antes que ustedes y a los cuales prácticamente nadie los ha escuchado. ¡Qué desigualdad en esta magnífica Catalunya! Por eso, debe asumir su responsabilidad si creían que esa era la manera de luchar por la independencia de Catalunya, habiendo considerado no solo los costes personales, sino sociales y económicos.
En este sentido,” largarse” sin que el resto del gobierno catalán supiera nada, me parece feo. O tal vez, también otros actuaron de forma poco ética con usted, anteriormente, haciéndole creer que estaba todo a punto una vez se proclamara la República y no era cierto. Sea como fuere, me parece que ya vale de chismorreos baratos y por la dignidad que ha mostrado el pueblo catalán creo que se merece una explicación clara y diáfana. Eso, les restará votos, pero ¿tienen los arrestos para volver a engañar a un pueblo que les cree a pies juntillas? Eso solo los convierte en líderes déspotas.
Por eso, yo también quiero exiliarme.

Gracias por tan honesta opinión. Pero me recuerda ya a un mantra, el mantra reduccionista por el que la demanda popular, democrática y, no menos importante, pacífica está siendo subestimada con argumentos como el que ocupa. El catalán me parece un movimiento que trasciende a la dimensión estructural de la política. COn o sin exilio va a permanecer, no es posible erradicarla por más fuerza que se imprima.
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