Longevidad

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La sociedad alarga la esperanza de vida, gracias a los avances médicos y tecnológicos, pero después –sorprendentemente-no sabe qué hacer con sus mayores. El sistema de pensiones público no garantiza ingresos mínimos para que la mayoría lleven una vida digna, sino que por el contrario están sumidos en situaciones de pobreza. No se dispone de presupuesto para atender a estas personas que por su longevidad llegan a una situación de dependencia que ha aumentado en los últimos años. Tampoco hay ni de lejos las plazas públicas de residencias que puedan atender a la demanda existente, en una sociedad con un sistema económico y productivo que exige que cada miembro de la familia esté trabajando –aspecto menos garantizado aún- porque si no difícilmente podrán garantizarla subsistencia. Ante tanta contradicción en choque frontal, la cuestión es si una sociedad no puede absorber una longevidad tan larga, ¿debe provocarse de manera artificial cuando la mayoría de estas personas están después desprovistas de los medios y servicios para vivir con dignidad? Entiendo que la cuestión es controvertida.

Aun así insisto, o la vida es digna o ¿es justo degradar los últimos años de vida de una persona en la miseria y la penuria?

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