Irse

No hay comentarios

Al atardecer, con un cuerpo casi caducado y una mente senil de intensidad vital, no podemos exigir que anochezca para abandonar el mundo de la consciencia. Cabe aceptar que algunos marchen en el instante del día que decidan.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s