Al defraudar a otros por impotencia, pero con plena consciencia y no dispuestos ya a esfuerzos desmedidos, quizás estemos ofreciendo la experiencia de sentir que ni el otro es omnipotente, ni debemos ser insensibles a las necesidades ajenas.
Defraudar
Etiquetas: atender a necesidades ajenas, Defraudar
Publicado por Ana de Lacalle
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