Reseña de mi novela «El mal que nos hacemos» por Arístides Naranjo-poeta, cantante, actor,…artista-

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ANA DE LACALLE: SU METÁFORA NUESTRA

Gracias, Ana, por poner en mis manos: «El mal que nos hacemos»; novela que me ha mantenido expectante y siguiendo la ruta de tus pensamientos a través de disímiles personajes muy bien planteados; y en cuyas bases se erige un abanico de proyecciones, dudas y voluntades que conforman una trama cuestionadora dentro de esa atmósfera donde enigma y ahogo se dan la mano, cual gotas cayendo lentas y constantes sobre los hombros del lector.

Sí. Sentí en la unión confluyente de omóplatos, húmeros y clavículas el sensato recogimiento de «Joel», su mirada indagadora más allá de lo visible; y cómo es oportuno (aunque demande sacrificio, soledad, renuncia y contradicciones nunca ausentes) el vital renacimiento que -humanos imperfectos; pero me niego a no pensar que sustanciosos al fin y al cabo- podemos llegar a experimentar si nos planteamos la existencia más allá de la «panacea» vendida en los infructuosos mostradores de humo de distinto tipo, tamaño y color que nos rodean las veinticuatro horas de los siete días de la semana. Justo (dice mi corazón) porque estamos llamados a ser la mejor versión de nosotros mismos: con consciencia responsable de percibir que mal y bien no son externos a nuestra naturaleza; a lo que añado -en feliz coherencia contigo- que la manera de ser capaces de despojarnos de todo lo dañino, nos hace modificar con creces y virtud innegables nuestra manera de plantarnos ante la vida.

Oteando cada página de este ejemplar publicado por Terra Ignota Ediciones en abril de 2022, y donde se trasluce la jugosidad de nuestra lengua por las acertadas pluralidades de sustantivos, adjetivos y verbos; veía tu lupa de filósofa. Lo afirmo tras los rasgos de una historia que celebro por necesaria, rica y conveniente para todos los públicos. ¡Aunque…! ¿Por qué no expresarlo? Sentí de pronto que una avalancha de buen y esclarecedor saber sobrevolando los institutos y las universidades DEL MUNDO no sería descabellado, en lo más mínimo. ¿Importará realmente? Hay que intentarlo a como dé lugar.

¡Te abrazo emocionado, Ana! Escribes muy bien: admiración, honestidad literaria y cariño aparte. No hago constar lo que no me recorre por dentro. Me quedo con tu metáfora. ¡Siempre me conquistas!

Arístides Naranjo García

#ElMalQueNosHacemos#AnadeLaCalle#Literatura

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