Este jueves día 28 de noviembre a las 19h. en la librería Tòmiris, Anna Bou presentará su nuevo poemario. Sirva este post de recordatorio: https://filosofiadelreconocimiento.com/2024/11/13/presentacion-del-poemario-aferrar-se-al-vent-amb-les-dentsanna-bou-jorba-godall-edicions/
Os dejo otro poema de la autora, que sirva para adentraros en el tipo de poesía ante el que estamos.
Nos vemos allí, los que gustéis:
ELS GOSSOS
Dona menjar a les paraules «sentit» i «vida»
com si fossin un parell de gossos abandonats.
Adopta’ls.
Diuen que els gossos s’assemblen als amos.
Això implica que els amos s’assemblen als gossos.
Passegeu,
rebolqueu-vos en un parc fins que feu olor de parc.
Beveu-vos les estalactites líquides de les fonts.
Llepeu-vos les ferides sota els monyons de fusta
d’arbres podats, quan semblen mutilats de guerra
que tornen a casa. Bordeu, bordeu a les guerres.
Bordeu també a les estrelles que moren per la mort,
no per solidaritzar-se amb el vostre destí.
Ensumeu aquell matalàs abandonat al xamfrà;
taques de suor, de carícies i somnis demostren
que una vegada van respirar, plegats, dos cossos.
Recordeu que la mà que acaricia també escanya.
Oblideu que la mà que acaricia també escanya.
Rosegueu les llunes reflectides als bassals: ossos
que resten un cop engolida la carn crua del món.
LOS PERROS
Da de comer a las palabras “sentido” y “vida”
como si fuesen un par de perros abandonados.
Adóptalos.
Dicen que los perros se parecen a sus amos.
Esto implica que los amos se parecen a sus perros.
Pasead,
revolcaros en un parque hasta convertiros en parque.
Bebed las estalactitas líquidas de las fuentes.
Lameros las heridas bajo los muñones de los árboles
podados que, de lejos, semejan mutilados de guerra
cuando regresan a casa. Ladrad, ladrad a las guerras.
Ladrad también a las estrellas que mueren por la muerte,
no por solidarizarse con vuestro destino.
Oled ese colchón abandonado en la esquina;
manchas de sudor, caricias y sueños demuestran que,
una vez, respiraron muy juntos dos cuerpos.
Recordad que la mano que acaricia también ahoga.
Olvidad que la mano que acaricia también ahoga.
Roed la luna reflejada en los charcos como el hueso
restante una vez devorada la carne cruda del mundo.
