Plural: 9 comentarios en “La banalidad de un dios. (2023)”
Si lo entendí, el la ausencia de Dios para Simone Weill esta relacionada con su concepto de gravedad, que a su vez relaciona con la fuerza, el poder, etc. No creo que la ausencia sea banal por el contrario, tal y como lo entendió Hannah Arendt, el mal sí. Ambas, tanto Weill como Arendt consideraron, creo recordar, el amar como lo único radical, y si me apura Nietzsche también.
Saludos
Bueno, el título se justifica con el texto, en el que no has entrado. Así que no sé qué decir, excepto que cierto que Nietzsche también estaría de acuerdo y Lacan.
Disculpa pero sí lo leí, un par de veces, me llega al correo donde lo leí, luego en la misma página web donde lo publicaste. Es una filósofa, Simon Weil, que me interesó muchísimo hace algunos años, de hecho leí algunos de sus libros, el último La gravedad y la gracia, que es donde, creo recordar toca el tema de Dios por eso me llamó la atenciónque partiendo de una cita llegaras a esa conclusión. Tampoco sé que decir, teniendo en cuenta que piensas que no he leído el texto.
Perdón, me expresé mal, no pretendía decir que no lo habías leído, sino que no hacías referencia a algún argumento, solo te mostrabas en contra de lo que yo decía . Al otro mensaje te respondo luego q voy en el metro y tengo que bajar. Gracias por comentar..y disculpa
Hola Esther, me refiero a que Dios es una idea que hemos forjado por necesidad y que intentar argumentar como hace Waill, y no solo ella ya que lo sustentan teólogos actuales, que su ausencia en el mundo es lo que lo hace presente me parece un juego de palabras que acaba convirtiendo la cuestión de Dios en banal, al intentarse justificar su realidad por medio de subterfugios lingüísticos. Arendt habla en otro sentido de banalidad, que siempre se relaciona con lo superfluo y con la falta de conciencia de la importancia de algo. Gracias de nuevo, espero haberte respondido, aunque quizás no coincidamos.
Hace unos días hablaba con una amiga que me contaba que se había sentido sola y abandonada y que en esa ausencia fue cuando sintió la presencia de Dios. Algo así me pasó a mí hace algunos años cuando pasé por una especie de depresión con ataques de pánico que en medio de uno de ellos, en medio del dolor, me sentí de pronto sujetada por una sensación porque fue eso, una sensación, como una especie de amor infinito. Comprendí eso de que en la ausencia podemos experimentar la pura presencia. No he vuelto a sufrir de tales ataques. Ni mi amiga ni yo somos religiosas. Creo que Simon Weil se refiere a eso, en contra de corrientes religiosas que asocian el éxito y el bienestar al amor de Dios, ella lo coloca en medio de lo consideramos feo, doloroso, no deseable. Colocamos nuestra idea de Dios en contextos donde el bien y la belleza son el centro. Sin embargo, en realidad, sobre el bien y la belleza, sobre la «estética» parece que sabemos poco. Esa ausencia, tú lo has dicho, es aparente, allí donde las personas sufren es donde quizás Dios esté más presente y esto es una experiencia, no una idea. La ilustración no solo nos debiera liberar de falsas ilusiones sino también reducir el sufrimiento. Bueno, me pillas, como tú antes, fuera de casa, en el tren, y el tema es complejo. Ni soy teóloga ni tampoco filósofa pero me gusta leer y pensar. Gracias por tu respuesta.
Me alegro de tú experiencia y de la de tu amiga. Sin embargo, yo que también me he sentido en el abismo doloroso nunca tuve esa sensación de que «me sujetarán». Las experiencias son únicas e intransferibles y muy respetables. Aunque son tan dispares que se sienten iluminadas por unos textos unas, y otros otras. Gracias por leerme y comentar y que sepas que lo importante es tener inquietud y cuestionarse cosas, se haya o no estudiado una disciplina. Un abrazo!!!
Si lo entendí, el la ausencia de Dios para Simone Weill esta relacionada con su concepto de gravedad, que a su vez relaciona con la fuerza, el poder, etc. No creo que la ausencia sea banal por el contrario, tal y como lo entendió Hannah Arendt, el mal sí. Ambas, tanto Weill como Arendt consideraron, creo recordar, el amar como lo único radical, y si me apura Nietzsche también.
Saludos
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Bueno, el título se justifica con el texto, en el que no has entrado. Así que no sé qué decir, excepto que cierto que Nietzsche también estaría de acuerdo y Lacan.
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Disculpa pero sí lo leí, un par de veces, me llega al correo donde lo leí, luego en la misma página web donde lo publicaste. Es una filósofa, Simon Weil, que me interesó muchísimo hace algunos años, de hecho leí algunos de sus libros, el último La gravedad y la gracia, que es donde, creo recordar toca el tema de Dios por eso me llamó la atenciónque partiendo de una cita llegaras a esa conclusión. Tampoco sé que decir, teniendo en cuenta que piensas que no he leído el texto.
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Perdón, me expresé mal, no pretendía decir que no lo habías leído, sino que no hacías referencia a algún argumento, solo te mostrabas en contra de lo que yo decía . Al otro mensaje te respondo luego q voy en el metro y tengo que bajar. Gracias por comentar..y disculpa
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No obstante, lo voy a leer otra vez porque ciertamente es posible que no te haya entendido.
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Lo he vuelto a leer y ¿a qué te refieres con banal, a la idea que el ser humano se hace de él? ¿A toda nuestra verborrea sobre lo real?
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Hola Esther, me refiero a que Dios es una idea que hemos forjado por necesidad y que intentar argumentar como hace Waill, y no solo ella ya que lo sustentan teólogos actuales, que su ausencia en el mundo es lo que lo hace presente me parece un juego de palabras que acaba convirtiendo la cuestión de Dios en banal, al intentarse justificar su realidad por medio de subterfugios lingüísticos. Arendt habla en otro sentido de banalidad, que siempre se relaciona con lo superfluo y con la falta de conciencia de la importancia de algo. Gracias de nuevo, espero haberte respondido, aunque quizás no coincidamos.
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Hace unos días hablaba con una amiga que me contaba que se había sentido sola y abandonada y que en esa ausencia fue cuando sintió la presencia de Dios. Algo así me pasó a mí hace algunos años cuando pasé por una especie de depresión con ataques de pánico que en medio de uno de ellos, en medio del dolor, me sentí de pronto sujetada por una sensación porque fue eso, una sensación, como una especie de amor infinito. Comprendí eso de que en la ausencia podemos experimentar la pura presencia. No he vuelto a sufrir de tales ataques. Ni mi amiga ni yo somos religiosas. Creo que Simon Weil se refiere a eso, en contra de corrientes religiosas que asocian el éxito y el bienestar al amor de Dios, ella lo coloca en medio de lo consideramos feo, doloroso, no deseable. Colocamos nuestra idea de Dios en contextos donde el bien y la belleza son el centro. Sin embargo, en realidad, sobre el bien y la belleza, sobre la «estética» parece que sabemos poco. Esa ausencia, tú lo has dicho, es aparente, allí donde las personas sufren es donde quizás Dios esté más presente y esto es una experiencia, no una idea. La ilustración no solo nos debiera liberar de falsas ilusiones sino también reducir el sufrimiento. Bueno, me pillas, como tú antes, fuera de casa, en el tren, y el tema es complejo. Ni soy teóloga ni tampoco filósofa pero me gusta leer y pensar. Gracias por tu respuesta.
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Me alegro de tú experiencia y de la de tu amiga. Sin embargo, yo que también me he sentido en el abismo doloroso nunca tuve esa sensación de que «me sujetarán». Las experiencias son únicas e intransferibles y muy respetables. Aunque son tan dispares que se sienten iluminadas por unos textos unas, y otros otras. Gracias por leerme y comentar y que sepas que lo importante es tener inquietud y cuestionarse cosas, se haya o no estudiado una disciplina. Un abrazo!!!
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