Quedarse sin palabras sucede, al menos, en dos situaciones: cuando uno no tiene, ciertamente, nada que decir, o bien, cuando se espesa tanto la mente en sus cavilas que unas ideas tropiezan con otras, se enredan y no hay ya orden, ni jerarquía, ni forma de hallar palabra alguna que haga justicia al pensar. Enmarañada
Etiqueta: colapso mental
Anudadas una diversidad de confusiones presagian un colapso mental, propio de quien o se vacía la mente o se vacía de mente.
