Los acontecimientos embotan la garganta, encogen el alma y no cede ni fluye el verbo, antes bien todo se antoja congoja equidistante –aunque no se reconozca-
DISQUISICIONES DESDE EL ABISMO
Los acontecimientos embotan la garganta, encogen el alma y no cede ni fluye el verbo, antes bien todo se antoja congoja equidistante –aunque no se reconozca-