No hay práctica más nociva que hundirse en el fango de lo más deleznablemente humano. Al extraer algo la mirada prefieres retornar a las profundidades de la inquietud existencial, que proseguir inundada de maldad.
DISQUISICIONES DESDE EL ABISMO
No hay práctica más nociva que hundirse en el fango de lo más deleznablemente humano. Al extraer algo la mirada prefieres retornar a las profundidades de la inquietud existencial, que proseguir inundada de maldad.