Sin luz, no hay mirada, y ésta resta anulada mientras anhela huir de la oscuridad. ¿De dónde proviene la luz? Muchos dijeron durante siglos que su origen era la Razón, capaz de iluminar con su sesgo lógico-conceptual cuanto aparecía a los sentidos. Hoy, vamos constatando que más que aprehender el mundo la racionalidad la aprisiona,
