Estos días de Semana Santa me chirrían, al igual que las navidades. Han permanecido en una sociedad laica como vacaciones sin ningún sentido litúrgico, como herencia cultural a partir de unas creencias en las que se gestó Occidente, o gran parte de éste. Sería más apropiado considerarlas vacaciones de invierno y vacaciones de primavera, respectivamente,
