Cuando un pueblo deja de pensar y se entrega de forma expansiva al sentir, no hay despropósito ni incongruencia de sus líderes que los despierte del sueño del deseo infinito.
DISQUISICIONES DESDE EL ABISMO
Cuando un pueblo deja de pensar y se entrega de forma expansiva al sentir, no hay despropósito ni incongruencia de sus líderes que los despierte del sueño del deseo infinito.