“En la espera se manifiesta, se revela, la esencia del tiempo. ¡Qué superioridad la de haber dejado de esperar!”[1]
El tiempo es un discurrir de sucesos que la espera, desde el momento que dignifica uno de ellos lo transforma en acontecimiento. Así, Cioran implícitamente sugiere que quien espera, vive en vistas a ese acontecer que puede llegar o producirse o no. Quien no espera, quien no vive con la esperanza del algo, asume Cioran que ha alcanzado un determinado nivel de superioridad. Vemos claras resonancias nietzscheanas del superhombre, aquel capaz de soportar la nada, de afirmar la muerte de todo ideal –de Dios nada menos- y aceptar la vida sin sentido, vivirla con plenitud asumiendo el dolor sin necesidad de esperanzas venideras o lenitivos de algún tipo que nos ayuden a soportarla. El ultra hombre, algo más que hombre que dice un sí incondicional a la vida.
Quizás Cioran se reconcome de envidia ante la posibilidad de alcanzar por parte de un humano tal grado de fortaleza. De vivir fuera de ese estado de melancolía, pesimismo en el que él se ve inmerso. Solo un vitalista, alguien que ama la vida, como Nietzsche, puede proponer una forma de vida tan paradójica: aunque sea la vida el dolor más grande que podemos imaginar, el nuevo hombre que acepta y ama la vida es capaz de soportar ese dolor sin necesidad de compensación o mitigación. La vida es dinámica, placer y dolor y si se ama hay que hacerlo es su plenitud, solo así desarrollamos nuestra voluntad de vivir sin condiciones.
Cioran fue un pesimista, nihilista y me atrevería decir que infeliz. Es una constatación. Nietzsche sufrió mucho –al igual que Cioran- pero curiosamente al estilo socrático, por mucho que se sintiera en las Antípodas del maestro griego, hizo de su vida un reflejo de la filosofía que profesó y entiendo que ese dolor que le acompañó fue ninguneado por el filósofo alemán y en sus últimos delirios creyó haber superado de alguna manera la condición humana. Un filósofo-coraje.
[1] E.M.Cioran, Cuadernos(1957-1972)Ed.Tusquets-Fábula.2012.Barcelona.pg 85
