Tras el voluntarioso esfuerzo, el ansiado descanso. Tiempo de aguardar resultados o quizás de disfrutarlos. Sea como sea, momento de saborear un plácido cansancio obtenido a fuerza de dar lo que no se posee, lo que no se cree poseer y que tan solo brota en ese tensar el límite de la propia resistencia. Siempre podemos un poco más.
Capacidad
Etiquetas: Capacidad
Publicado por Ana de Lacalle
Escritora alacallefilosofiadelreconocimiento.com Ver todas las entradas de Ana de Lacalle
