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Tengo tal vez la equívoca impresión de que ha aumentado la cantidad de personas que piden por la calle. Esta sensibilidad que me aqueja, cuando ya son tres o cuatro las que me han abordado, en un paseo de una hora, agudiza de forma intensa la debatida idea de la dualización de la sociedad.

Quien pide, además, conoce los circuitos por los que deberían moverse para reclamar ayudas sociales. Al sugerirlos se avanzan a tus palabra y te relatan sus trasiego por la trabajadora social, el banco de alimentos, los comedores sociales y ayudas a las que no siempre tienen derecho, a pesar de verse en esa situación dramática, ala que algunos recurren puntualmente y cuando el mercado negro no ha dado más de sí.

Lo cierto, es que son personas con familias a su cargo, muchas de ellas, detectadas por las instituciones y los servicios sociales que han hi ido minimizando las  prestaciones y por lo tanto endureciendo las condiciones en que una familia debe encontrarse para recibir una ayuda, que tampoco va a servirle para sobrevivir. A estos hay que sumarles a los que ya no acceden por lo tener derecho y no pueden cubrir los gatos mínimos de subsistencia. Podríamos encontrar quien perteneciendo a una familia donde entra un sueldo de mil euros, pide en la calle puntualmente para cubrir gastos si no ha podido abrirse camino en el mercado negro, porque siendo tres de familia no tienen derecho a ningún tipo de ayuda –pensemos solo en las dietas diarias de los diputados al congresos. No me extraña que hubiera quien intentara asaltar el congreso para que se escuchara la  voz del pueblo, y los políticos se dejaran de naderías mientras hay gente que pasa hambre-

Estamos en un momento crítico socialmente. La dualización social no es una idea a debate, sino una realidad que va resquebrajando el tejido social desde las capas socias más desfavorecidas. Eso, antes o después generará un conflictividad social que hasta ahora no hemos experimentado en España ni con la crisis, porque acabará creando guetos marginales donde la desigualdad y la falta de oportunidades se convertirá en violencia y deseos de venganza. Hay otras experiencias al respecto.