El individuo que ha sido cosificado siempre, construye su identidad como objeto –nunca como sujeto- y por ello se siente disponible, sin límite alguno, para satisfacer las necesidades ajenas. Incapaz aquél, por su naturaleza de cosa, de concebir las propias.
Cosificación
Publicado por Ana de Lacalle
Escritora alacallefilosofiadelreconocimiento.com Ver todas las entradas de Ana de Lacalle
