Mientras se aqueja el viento del espesor por el que deambula, la lluvia se ausenta maliciosa para regocijarse sin freno ante la falta de viento.
DISQUISICIONES DESDE EL ABISMO
Mientras se aqueja el viento del espesor por el que deambula, la lluvia se ausenta maliciosa para regocijarse sin freno ante la falta de viento.