Deglutimos piedras, no mentiras, porque se nos antojan nubes dulces esponjosas, y ese es nuestro derecho a decidir cómo y por quién deliramos.
DISQUISICIONES DESDE EL ABISMO
Deglutimos piedras, no mentiras, porque se nos antojan nubes dulces esponjosas, y ese es nuestro derecho a decidir cómo y por quién deliramos.