Ser insignificante es el designio de los iluminados; por el contrario constituye la llaga de quienes, por banales, creen que los humanos somos “elegidos” –biológica o ontológicamente-
DISQUISICIONES DESDE EL ABISMO
Ser insignificante es el designio de los iluminados; por el contrario constituye la llaga de quienes, por banales, creen que los humanos somos “elegidos” –biológica o ontológicamente-
Somos tan insignificantes, que nos hemos tenido que crear la ilusión de ser superiores para seguir viviendo. Últimamente esta vanidad muy mal entendida se nos ha ido de las manos y esa superioridad nos ha llevado a la destrucción de aquellos que creemos nuestro. Que pequeños somos¡¡¡ Un abrazo.
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