Aquel que escribe desde las entrañas, asume una existencia de honda soledad, que le otorga el privilegio de una introspección que cabalmente se resiste. Sin embargo, no hay acceso al tuétano de nuestro yo sin sostener ese difícil existir en el olvido, encarando el reflejo de quién somos y para qué.
Escribir en el olvido
Publicado por Ana de Lacalle
Escritora alacallefilosofiadelreconocimiento.com Ver todas las entradas de Ana de Lacalle
