Razón y pulsión

No hay comentarios

Como si de un lienzo no depuradamente tamizado se tratara, entretejemos la vida; a súbitas pulsiones que nos incitan a crear, pretiriendo cualquier atisbo de racionalidad, temerosos del influjo apremiante que esta ejerza sobre nuestra potencialidad. Mas,  no siempre es mejor lo placentero; y a la postre generados por arrojamientos de pasión, no devenimos auténticos, por escasos y fragmentarios.

Deja un comentario