Relato: «Mensaje en una litrona.»

Un comentario

Ya no deseo la muerte. Se disipó ese impulso «tanático» que ha sido mi más fiel compañía, esa que me llevaba paradójicamente a no matarme, por saber que podía hacerlo -como decía Cioran-. Hay quien dice que el deseo nunca se extingue, sino que cambia de objeto. Personalmente, dudo que el deseo de morir no sufra una disolución, ya que no necesariamente implica que se desee vivir, el objeto contrario del deseo anterior. Bien pudiera ser que se adoptara una actitud estoica, de indiferencia por la muerte o la vida. No obstante, si este fuese mi caso no introduciría el mensaje, que alguien puede o no tener mojado y desteñido entre sus dedos, en esa litrona que tantos días y noches me ha permitido sobrevivir. No siempre el mismo envase, obviamente, pero sí esa cerveza de calidad a granel que junto con algún otro aditivo/adictivo me ha consolado; o me ha provocado también torrentes de lágrimas.

Ahora deseo la vida. Mi ahora no es el tuyo, el de quien deletrea con dificultad esas letras añejas. Mi momento fue y finalmente supe aprovecharlo; por eso dejo este mensaje, a fin de que, si alguien diera con él y se hallara deseando morir, lo cual es lícito y más habitual de lo que creemos, tenga noticia de que otros hemos deseado antes ese final, y por alguna razón hemos mutado el objeto de deseo.

La existencia no tiene ningún sentido en sí misma. La cuestión del sentido es una necesidad estrictamente humana. Como tal, no podemos obviarla y si la sentimos pujante y tortuosa, acabaremos tomando una decisión. Ésta no es otra que, la de descubrir qué puede constituir “sentido” para nuestro existir. Quien lanzó esta botella al mar se apercibió, tardíamente quizás, de que lo único que nos puede ligar, religar y vincular hasta encender la llama del deseo es el goce con los otros. Un goce consistente en emocionarnos con, rozarnos la piel, apoyarnos recíprocamente, reírnos, jugar, dialogar, pensar conjuntamente, al igual que sentir, …algunos dirían que esto es amar. No tengo claridad sobre qué es eso del amor, aunque debe asemejarse a cuanto estoy describiendo.

El hallazgo de los otros como condición necesaria y suficiente para desear vivir es, tal vez, el sentido auténtico que puede tener la existencia para transformarse en Vida.

Singular: 1 comentario en “Relato: «Mensaje en una litrona.»”

Replica a finil Cancelar la respuesta