El cielo amanece hoy plomizo y encapotado. Simula una amenaza de algo que esté a punto de precipitarse y aplastarnos. A algunos les empieza a inquietar la culpa, a esos que aún les queda un resquicio de conciencia moral. Otros nunca se sienten aludidos. Un firmamento con esta presencia nos señala a todos; y a

