Confianza en sí mismo

Etiquetas

, ,

El despliegue de sucesos imprevistos nos hace temblar ante el miedo de no ser capaz de sostenernos, más que por no poder, de hecho. Esa ausencia de seguridad en la propia fortaleza y capacidad es la causa de la mayor parte de los declives humanos. No la debilidad en sí, por tanto, sino la flojera de la confianza en uno mismo.

De la Utopía a la tiranía

Etiquetas

, , , , ,

Las utopías si son deseables, lo son tan solo como lo que son: modelos irrealizables. Y esto por una sencilla razón: el humano es un ente que se concibe siendo, en desarrollo, crecimiento, tomando decisiones y en acción. Si el mundo fuese una perfección donde todo está ya realizado y conforme, el humano se sentiría sin horizonte ni perspectiva propia, porque tendría que someterse al dictado común del conjunto perfecto en el que cada uno tendría su función adjudicada –algo así como ya describió Platón en su República- Anulados en nuestra capacidad de pensar, de querer, decidir y elegir, estaríamos amputados como humanos, porque si algo nos lleva a una cierta plenitud es el hecho de trillar nuestro propio camino según nuestra voluntad ejerciendo así el margen de libertad del que podemos disfrutar en las sociales reales imperfectas e injustas.

Esto no legitima en absoluto las barbaridades ni tropelías que se suceden en nuestros mundos imperfectos, ni elimina la exigencia moral de justicia y mayor igualdad que se desprende de una observación de las diferentes formas de vida. Pero sí, nos recuerda que la clave no reside en el intento de realizar utopías que, por el contrario, acaban volviéndose tiranías superlativas, sino en llevar acabo cambios estructurales que modifiquen las situaciones de injusticia social y económica tan inhumanas que estamos perpetuando. Ahí sí tenemos un gran reto los humanos de ser entes siendo en evolución, agentes de cambio propio y externo. Otra cuestión es que muchos están dispuestos a impedirlos, pocos a proponérselos, y algunos corruptos a lucrarse de la forma que sea con la pobreza de los que son lo único que pueden ser. Eso sí es mutilarlos como humanos.

Singularidad bregada

Etiquetas

, , ,

Quizás tras tanta edad bregada y  germinada a forcejeos, uno se siente capaz de vivir, a pesar de la vida misma. Se aferra a su propia convicción y regatea obstáculos, malas praxis y prevalece, como nunca, una fuerza nítida en el interior,  saneando la existencia con un aroma propio, un ser singularizado y autoconquistado.

La etiqueta del fracaso

Etiquetas

,

Estrictamente hablando pudiera no haber “fracasos”. Si analizáramos la aparente dejadez o pasividad de quien no lucha por algo, encontraríamos razones relativas al querer, al poder, al miedo, al sentimiento de inferioridad que justificarían muchas de esas aparentes faltas de esfuerzo y tesón que acabamos coronando como fracasos.

Cirugía de la mente

Etiquetas

, , , , ,

Cuando el olvido pudiera desembocar en perdón y esa posibilidad desata la ira que bloquea la amnesia, solo queda la extirpación de los recuerdos, una cirugía precisa que mutile esa parte dañina. Si no hay olvido de facto, no hay perdón, aunque la fantasía de una intervención quirúrgica mágica pueda sugerirnos interrogantes sobre el sentido de la identidad de un sujeto sin recuerdos –aunque solo sean en principio los dañinos-