Dilema

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Deslizarse desde una suprema altura sin resistencia, abrazando el instante y absorbiendo con el cuerpo el aire que libera. Al límite, entre el hilo sedoso que une ser o no ser, a punto de disipar el dilema hamletiano. O tal vez mostrando su ausencia ya que, finalmente, ser es no ser la condición necesaria, la exigencia ineludible de ser.

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