Hoy dedico el día a una persona luchadora, desde joven ejemplo de esfuerzo y tenacidad. Si me gustaran las velas colocaría muchas por toda la casa, pero no es el caso ni creo que sirvan para nada. Son puntos de luz fluctuantes que presagian o manifiestan tragedias. No hay tragedia en este escrito, porque mi amigo solo se enfrenta a una prueba más de las muchas que ha sorteado ya en su vida. Y estoy convencida de que esta la superará, y será el inicio del final de una de esas zancadillas que te trastabilla en la existencia.
Sin embargo, me siento huérfana de palabras que puedan expresar el deseo, el ánimo y el convencimiento que quisiera trasladarle, porque, aunque él tenga mucho, siempre va bien que algunas personas vivan, de alguna manera, esos momentos más difíciles contigo. Hay las suficientes, pero me sumo.
Mi torpeza en este acto de buscar el juego y combinación de palabras que querría me ha llevado a recurrir a los poetas, aquellos que dicen más profundamente lo que queremos expresar, porque nos hablan con imágenes lingüísticas.
Oda a la vida
La noche entera
con un hacha
me ha golpeado el dolor,
pero el sueño
pasó lavando como un agua oscura
piedras ensangrentadas.
Hoy de nuevo estoy vivo.
De nuevo
te levanto,
vida,
sobre mis hombros.
Oh vida, copa clara,
de pronto
te llenas
de agua sucia,
de vino muerto,
de agonía, de pérdidas,
de sobrecogedoras telarañas,
y muchos creen
que ese color de infierno
guardarás para siempre.
No es cierto.
Pasa una noche lenta,
pasa un solo minuto
y todo cambia.
Se llena
de transparencia
la copa de la vida.
El trabajo espacioso
nos espera.
De un solo golpe nacen las palomas.
Se establece la luz sobre la tierra.
Vida, los pobres
poetas
te creyeron amarga,
no salieron contigo
de la cama
con el viento del mundo.
Recibieron los golpes
sin buscarte,
se barrenaron
un agujero negro
y fueron sumergiéndose
en el luto
de un pozo solitario.
No es verdad, vida,
eres
bella
como la que yo amo
y entre los senos tienes
olor a menta.
Vida,
eres
una máquina plena,
felicidad, sonido
de tormenta, ternura
de aceite delicado.
Vida,
eres como una viña:
atesoras la luz y la repartes
transformada en racimo.
el que de ti reniega
que espere
un minuto, una noche,
un año corto o largo,
que salga
de su soledad mentirosa,
que indague y luche, junte
sus manos a otras manos,
que no adopte ni halague
a la desdicha,
que la rechace dándole
forma de muro,
como a la piedra los picapedreros,
que corte la desdicha
y se haga con ella
pantalones.
La vida nos espera
a todos
los que amamos
el salvaje
olor a mar y menta
que tiene entre los senos.Pablo Neruda
