Lo más cruel que se puede vomitar a otro: “no puedes entender qué se siente al querer quitarse la vida, porque no tienes vida alguna que quitarte”-Alou, film-
Autor: Ana de Lacalle
Sra. Ada Colau: Me dirijo a usted con la voluntad de buscar posiciones por parte de nuestros políticos, realistas, aplicables, y coherentes. Ya lo hice, no hace mucho al Sr. Carles Puigdemont, pero lamentablemente no obtuve respuesta –seguramente porque no procedían mis consideraciones- o porque este principio de curso ha estado algo “liado”. Entiendo que
En la bibliografía de algunos escritores hay obras que constituyen un hilo conductor biográfico –Paul Auster, por ejemplo- Aflora en ellos la imperiosa necesidad de contarse a sí mismos, y por ende recordar, y dar forma de relato a una serie de sucesos que se transformaron en auténticos acontecimientos en sus vidas. Porque lo que
Crecer es ese movimiento alternativo a la normalidad, que desatiende consejos y consideraciones en pos de una identidad inédita.
Las exigencias desmedidas obligan a menudo a mentir para zafarse de la soga que se ha adosado al cuello.
Ser un Estado independiente está sobrevalorado, más cuando de facto solo lo son los poderosos que dominan y someten junto con los Organismos Internacionales a los muchos otros. Tampoco España es un estado independiente por mucho que así lo proclame su constitución, ni la soberanía recae en los ciudadanos del territorio español. Pero esta verdad
Tozuda y reiterativa, la parca merodea en lugares comunes que ya no podemos eludir, porque cada edad tiene sus afanes y sus porqués. Y, a pesar de que todo empeño es efímero y toda cuestión incontestable, provistos de resortes, como se nos supone, no podemos más que afrontar con la mirada alzada el reto que
Tozuda y reiterativa, la parca merodea en lugares comunes que ya no podemos eludir, porque cada edad tiene sus afanes y sus porqués. Y, a pesar de que todo empeño es efímero y toda cuestión incontestable, provistos de resortes, como se nos supone, no podemos más que afrontar con la mirada alzada el reto que
Casi no se sienten los gemidos acallados y oscuros de quien plañe por las personas inocentes y ajenas, sobre las que caerá la espada de Damocles de la irresponsabilidad de tantos políticos de diversos colores que hablan porque la retórica es su herramienta de trabajo y cobran mientras el teatro que escenifican se prolongue a
Entre desvaríos alocados e ideas ocurrentes, se despliega el día. Según el instante en qué me encuentre fijada a la pantalla, lanzo brochazos o atinadas pinceladas, aunque todas ellas son, al fin y al cabo, aspectos de una misma existencia.