Hay vínculos asfixiantes que cortan la respiración, anulan la capacidad de oxigenarse con autonomía y remiten continuamente al cordón originario. Entonces, urge la diversificación de objetos a los que vincularse para no proceder a la anulación de ninguno de ellos. Vincularse no es devorar a las crías como hacen algunas especies, sino posibilitar el apego
Autor: Ana de Lacalle
Resulta del todo anacrónico que se pretenda afrontar el problema de la educación con grupos cuyos individuos sostienen visiones totalmente homogéneas -como si de una disciplina de partido casi estalinista se tratara- y se expulse de ellos la heterogeneidad, la diversidad y la riqueza que ello implica. Digamos que en este desfasado error están cayendo,
¿Quién dispone de la virtud de saber mostrarse? Las generaciones que se han educado socialmente sin pudor sobre su intimidad, no han trazado líneas entre lo público-privado, lo social-lo íntimo, y esta confusión se extiende a veces entre lo que debe ser celebrado y aquello por lo que debe guardarse luto. Porque si todo lo
El coraje de decir No, se adquiere desprendiéndose del miedo a lo ajeno. Aquello real o imaginario que emana exigencias de lealtades infinitas y acaba apisonándonos el alma. Aprender a responder con un No, ante demandes insaciables o indignas, o simplemente contrarias a nuestro querer, es el acto más elevado de afirmación de la propia
La política hace ya tiempo que menguó su naturaleza moral porque, aunque siga presente, sin ninguna credibilidad ni legitimidad en los discursos políticos, su presencia es un ornamento necesario, vacío y proferido sin ninguna convicción.
La edad conlleva un cansancio que nos fragiliza. Las conversaciones que exigen dialécticas acaloradas donde -más que los puntos de encuentro o las síntesis clarificadoras- se busca el vencedor retórico, son fútiles excesos que ya no proceden, ni convienen, ni interesan. Esas canas que nos identifican, nos sosiegan y nos atenazan como seres catatónicos ante
Alguna vez pensé en retirarme a un viejo Monasterio. No para aislarme yo, sino para aislar a los otros de mí, que bastante trasiego llevan consigo mismos. Pero me apercibí de que era en vano, me escribían anhelando respuesta, me venían a visitar, convencidos de que la vida espiritual, que se suponía llevaba, me había
En el diálogo que se ha ido estableciendo, a trancas y barrancas, entre la “nueva educación” y, por supuestamente contraria, la educación tradicional –que muy bien no sabemos hasta cuándo se remonta- la crispación ha ido en aumento. Unos porque creen haber descubierto “algo” infalible y otros porque sintiéndose absolutamente cuestionados en lo que hacen,
Al termino verdad, en su uso ordinario, le atribuimos el significado de correspondencia de lo que decimos con lo que ocurre, con los hechos –con la realidad afirmamos sin rigurosidad- Entiendo que es el único uso efectivo que puede dársele en la vida cotidiana, aunque quizás con la conciencia de que no es posible que
¡Tanta vida se nos derrama bordeando el alma! Y acongojados solo nos queda un llanto indiscriminado que brota y rebrota sin límite. ¡Tanto sentir sin un sentido diáfano! ¿Cómo no lagrimear ante la posible pérdida de una vida repleta de nada? Extraviada si no logramos atisbar un horizonte. Mermada de valor si su fin no