El lenguaje frívolo, de tan voluble, no arrastra tras de sí lo que denota. Así, el tiempo, aun breve, evidencia su vacuidad y el viento expande el ropaje hasta desmembrarlo. Es el sino de las formas huecas.
Categoría: Anagramas
El duelo, esa aflicción y sufrimiento que sustituye la pérdida, tiene su necesidad de ser y su tiempo. Quizás, cuando podamos nutrirnos de la vida y sentir que está presente ahí, la persona amada, dejaremos de hundirnos en la culpa para volver a vivir. Siempre estamos en deuda con los demás y ésta urde celadas
La moral solo nos plantea disquisiciones en torno al referente de valores y normas que hemos asumido e interiorizado culturalmente. La ética es el desafío filosófico que cuestiona la validez del referente poniendo en crisis el fundamento mismo. Por eso, podemos entender que algunos digan que la ética no es la moral, sino la conciencia
¿Quién posee la virtud de perdonar desde el pálpito agitado de sus venas? Aun haciéndonos el hábito de dar, generosos, la clemencia relevante no brota de la costumbre ni la cotidianidad. Al ser relevante y excepcional requiere de una excelencia poco humana. ¡Malditos los que hieren de muerte! porque no nos resta vindicación alternativa al
Un tumulto de miembros y de garras atenaza el cuerpo inerme de la inocencia, que es ingenuidad e ignorancia del mal que supura del alma. Después, solo dolor, malestar y sufrimiento, incomprensión. Silencio, no saber decir, no poder hablar. No entender qué debe ser explicado ni por qué, cómo surgió la fiera, qué hice yo,
Las sombras de humanidad se proyectan desde quien se siente legitimado para decidir el destino de los refugiados e inmigrantes, como imágenes desvirtuadas de lo que debieran ser y no son. Desde el terreno de los rechazados hay tan solo humanidad troceada, pero no umbrática. Porque se muestran descarnados en su horror y su tragedia
Ese instante que distancia la vida de la muerte –del que tal vez da cuenta la medicina- se torna inconcebible emocionalmente cuando de forma abrupta oímos: ”Ya está,…” ¿El qué está? ¿Qué tenía que estar? Será en cualquier caso que ya no está la persona amada ¿Cómo saben que no está? Así, en un punto
El vidrio de los ojos que lagrimean, junto a ese sentir hondo acompañado de un cántico poético, evocan a quien vivió en las profundidades y en ellas se queda, honrándonos con el arte arraigado a la existencia a través de poemas musitados. La dádiva: lo mejor de sí mismo. Gracias Leonard Cohen.
¿Cómo echar renuevos de un alma envejecida que custodia en un fardo todo desagravio? No hay posibilidad de continuar danzando sin música, de igual forma no se puede vivir sobre las heridas transformadas en podredumbre.
El frío tensaba los músculos involuntariamente, y ese gesto que tú no podías hacer volvía a invadirme de ti. Me sentía un ser envuelto en una nebulosa esponjosa, triste y nostálgica que era zarandeada hasta desproveerla del rastro doloso y exigirle casi una sonrisa de halago. Sí, aunque solo fuera por el privilegio de sentirse