Si casi se deja de existir, para los otros, entre indiferencias silenciosas, se es, por supuesto, pero no apáticamente, el mismo. Se sostiene la identidad que distingue de lo no-yo, eso tan propio que los otros han ignorado como alteridad que exige ser mirada; ahora se padece melancolía y decaimiento, sin entender esa dinámica arbitraria
Categoría: Anagramas
En el sótano se alojan esas ausencias cuya auténtica veracidad desconocemos, pero que necesitamos retirar mientras la niebla se desvanece. Vuelven a palpar con ahínco, ese no-ser reiterado y constante que forma ya una continuidad de individuos, el hondo surco cavado por el sentimiento de impotencia e incapacidad para conservar internamente presencia alguna. Así, nunca
La ignorancia existencial, jadeada en una fiesta friki, no es más que la irónica sumisión a la insignificancia. Un modo de expresar un poderío falaz sobre la esclavitud que deviene del no saber, del no entender, del no poder, aunque se quiera, dar sentido a este festejo de zombis. Esos muertos vivientes que vagan sin