El mejor libro es aquel que tiene sus páginas en blanco, y el lector hace, a su vez, de escritor; vertiendo sus inquietudes, sus angustias y temores. Puede volcar, si así lo desea, su vida para desgranarla poco a poco y gozar de la oportunidad de reinventarla. A toro pasado todo es más claro y
Categoría: Relatos y otros
Las noches, el laberinto donde anduve y ando sin hacer camino, donde busqué y busco sin hallar; El dédalo en el que la esterilidad se expande por doquier y la circularidad me desorienta sin remedio. Nocturnidad decadente que espejea mi cuerpo frágil, mi incapacidad para el mando de mí misma, o la alevosía con la
La noche es el escenario mágico en el que la única interferencia es el silencio. Y entre éste y las palabras surge una inmediatez suprema por la que fluye el lenguaje de las emociones: los goces y los dolores. La interioridad de quien escribe se distancia de sus defensas y manifiesta lo que hay, tal
Desde que tu cuerpo pujaba con mi vientre para hacerse espacio, crecías al ritmo de las composiciones musicales de Bach. Me generaban una alegría serena, susceptibles de ser entendidas, las piezas del músico de los conciertos de Brandeburgo facilitaban mostrarte el rostro más benévolo del mundo, porque el otro sabía que lo descubrirías por ti
Soy una hiedra ascendiendo por la verticalidad de lo que aún se sostiene, con la ingenuidad de quien considera que, cumplido su cometido, todo estará justamente equilibrado. Hiedra, entremezclada de pasiones y prudencias, elevándose para satisfacer los designios de su naturaleza: oscilar ondulante entre lo emotivo y lo racional par no ser arrastrada en direcciones
Su objetivo prioritario era encontrar un video juego para convertirse en su avatar y abandonar esta incomprensible realidad por la que se sentía superado, abatido y sin ningún aliciente, adentrándose en otra que se fundamentase en reglas claras y siempre aplicables, sobre todo para saber a qué atenerse. Con este propósito entró en una tienda
Su amigo invisible era único, como el de cada cual, uno e intransferible. Se sentía afortunado de tener a alguien para él solo, entre otras cosas porque pensaba que solo le sucedía a él. Alguien mediocre, a veces ninguneado que era premiado, por no entendía que fuerza del Universo, con un amigo especial. La peculiaridad
A Alfonsina la marcaron desde que nació, sentenciada con un nombre que paradójicamente no cumpliría el destino familiar deseado. Así se llamaba su abuelo, su padre y ahora, ella. Para una familia burguesa de tradición católica, algo liberada de imposiciones culturales, el nombre indicaba el sendero que la persona debía seguir en su vida, y,
El “caso Alves” vuelve a darnos un revés y a evidenciar que la justicia es clasista. Recordemos que fue condenado a cuatro años y medio de prisión y cinco de libertad vigilada, considerando como atenuante que el acusado pagara, por requerimiento judicial, una fianza de 150000 euros, que irán destinadas para reparar a la víctima.









