Un brevísimo amago de huida que desvela el cansancio ante presiones mixtas: externas e internas. Tentación irreflexiva, alertándonos de un asunto relevante diferido reiteradamente por su naturaleza turbadora. Un punto de inflexión en el que acotamos el desasosiego, lo desmenuzamos, analizamos y le otorgamos entidad, definida y limitada. Así posteriormente, despojándonos de toda arrogancia, redirigimos
Etiqueta: Reto
Regresamos. Alineados por una lamparita que diseña el límite preciso del lugar apropiado de cada uno. Y el reto se reanuda: cómo frecuentar ámbitos comunes desde lenguajes –y toda la carga empírica que conllevan- que progresivamente se asemejan a códigos idénticos formalmente, pero tan dispares lexicalmente, que toda comprensión parece un hito fallido.
