El sentir no se elige

  La eclosión, siempre abrupta y repentina, de sentimientos encontrados, que, además, no se ajustan a los patrones morales interiorizados, desata perturbaciones y culpa. Lejos de doblegarse a esos efectos inmediatos, el sujeto debería –por su bien- indagar las raíces de esas emociones para su auto-comprensión y, más importante, su trato justo. Porque sentimos sin [...]

Reto.

Regresamos. Alineados por una lamparita que diseña el límite preciso del lugar apropiado de cada uno. Y el reto se reanuda: cómo frecuentar ámbitos comunes desde lenguajes –y toda la carga empírica que conllevan- que progresivamente se asemejan a códigos idénticos formalmente, pero tan dispares lexicalmente, que toda comprensión parece un hito fallido.