La fortaleza es directamente proporcional a la intensidad de la fragilidad de la que uno se ha hecho cargo. Implica se capaz de sentir, una y otra vez, esa vulnerabilidad sin la que no seríamos humanos, sin miedo, sin temblor, simplemente sintiéndola y acogiéndola como algo propio. Diría, incluso, que aquel que no se ha
