Etiquetas

, , ,

Hay reconocimientos Internacionales, como el Premio Nobel de la Paz, que a mi juicio hace años perdió todo prestigio y dignidad. Quizás porque ha sido otorgado más con criterios políticos que con criterios morales de merecimiento y justicia.

Concedérselo a alguien que durante años ejerció como guerrillero terrorista como Nelson Mandela, cuyas acciones pudieron ser dadas las circunstancias las más eficaces pero nunca instrumentos pacíficos, a un presidente de los EEUU, Obama, que por buenas “intenciones” que tenga y le presupongamos debe dirigir la primera potencia de un sistema neocapitalista devastador e injusto –por no recordar la prisión de Guantánamo que dejó pendiente-  que se ha erigido durante años en la autoridad internacional y tribunal que dirime el bien y el mal por encima de los mandatos de la ONU, no puede ser gratuito y dejar indemne un Premio Nobel que está al servicio de la coyuntura política pero no de la Paz.

El último contraejemplo de actitud pacifista y humanitaria lo tenemos en la también Nobel de la Paz  Aung San Suu Kyi, que siendo la actual jefe del gobierno de Birmania está desarrollando una política de expulsión y eliminación por la fuerza de la etnia musulmana los Rohinyás.  La historia de convivencia entre la mayoría budista y esta minoría musulmana siempre ha sido conflictiva. De hecho estos últimos se concentran principalmente en el estado de Rakhine, donde las fuerzas de seguridad birmanas, apoyadas por guerrillas budistas, han perpetrado una acción armada obligando a huir a unas 120.000 personas hacia Bangladesh, lugar que tampoco se alegra de su llegada.

La reflexión es que el Premio Nobel de la Paz, desprestigio ya para el que lo recibe, se ha devaluado porque ha sido otorgado a personas, en muchas ocasiones, que aun habiendo puesto subida en peligro, aspiraban al poder, ese demonio que pervierte la mirada del que observa y el prisma de lo que se ve. Aunque sabemos que tanto Hitler como Mussolini fueron propuestos para el Nobel dela Paz –ambos por motivos muy definidos- quien sí fue propuesto con total seriedad por sus esfuerzo por acabar con la II guerra mundial fue Stanlin, paradojas del susodicho galardón, uno de los mayores sanguinarios dictadores, junto con Hitler, de la historia.