Impaciencia

Desde las vísceras acude solemne la impaciencia, esa necesidad de ver acontecer lo que sea, pero súbitamente y sin demora. De lo contrario, de la urgencia aflora una angustia  tenue que se agudiza con la insoportable espera. Más vale saber, con premura, que ir gestando una desaprobación tardía. Sobre lo que ha de suceder tener pronta noticia, permite gestionar, casi sin sentir, un impulso hacia delante, que restaría paralizado por la agónica incertidumbre.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s