Buscaba un MEME para poner como imagen. Hasta que he visto que Trump no necesita meme, el MEME es él.
La violencia emerge sin esfuerzo en los sujetos. Aquello que Freud denominara pulsión de muerte convive junto a las pulsiones eróticas, y es la cultura la que matiza la manifestación de unas u otras. Bien, reprime, siendo más riguroso las pulsiones que pueden generar grietas en las comunidades para lo cual se sirve de la ley y de las normas. Sabemos que una represión excesiva provoca un malestar en la cultura de la que el considerado padre del psicoanálisis escribió un monográfico[1].
Sin embargo, echando una ojeada a la actualidad, parece que los términos freudianos no alcanzan a explicar por qué esa supuesta represión de la cultura ha fracasado, y en especial entre las comunidades políticas que se hallan inmersas en conflictos bélicos continuamente. Cierto que no era el objetivo de Freud dar cuenta directamente de las relaciones políticas entre Estados, pero dado que la pisque del humano es el último reducto al que podemos acudir, es relevante entender por qué cuando un sujeto lidera un Estado sus síntomas defensivos afloran sin ningún tipo de freno.
Max Weber analizó los tipos de liderazgo[2] que podían darse en el ejercicio del poder y cómo obtenían la autoridad para tal cometido. Es precisamente en esta relación entre poder y autoridad que se establecen diversos tipos de líderes. Aquí destacamos los que asumen el liderazgo por el poder que poseen con lo que la autoridad puede acabar siendo impuesta por la fuerza. El caso nos lleva al actual presidente de EE. UU., Donald Trump, cuyo narcisismo -en términos freudianos- le lleva a imponer su poder de forma violenta, por aplastamiento del que lo cuestiona, aunque obtuviera su cargo legalmente, momento en el que ejercía un liderazgo carismático pero engañoso.
Así, un narcisista patológico que logra engañar a sus conciudadanos y obtiene la autoridad carismática y legalmente, acaba siendo peligroso si consideramos que su necesidad de ser venerado, de ser el centro y de ser el mejor pondrán en marcha métodos violentos contra los que cuestionen su quehacer. Y si esta sed de protagonismo se va alimentando querrá que se extienda no solo al territorio del que es legalmente presidente sino en la relación de sumisión que exige a los otros estados. Ve o presenta el mundo ante sus ciudadanos de forma maniquea, buenos o malos, tajantemente sin grises que maticen y convengan de esos calificativos son relativos.
Obviamente, la cuestión es muy compleja y lo expresado es un análisis somero. No obstante, estamos siendo espectadores de cómo un narcisista patológico dotado de un enorme poder siempre acabará ejerciéndolo mediante la violencia, dentro y fuera de las fronteras. Así nos encontramos con esa guerra junto a Israel que han desatado contra Irán, que va extendiéndose más que la pólvora y en la que Trump está intentando implicar al mayor número posible de estados -incluso a China, cosa que sorprende-.
De la misma manera que Hitler fue sorprendiendo cruzando límites insospechados, una y otra vez, lo mismo va a suceder con el ricachón que cree que es la reencarnación de alguna divinidad. El mundo está a tiempo de parar su desenfrenada locura, después será tarde y el mal no tendrá nada de banalidad, ya que somos muy conscientes de lo que está sucediendo.
[1] Freud, S. “El malestar en la cultura”. https://drive.google.com/file/d/0Bwm3dI13n5jlMTA5NjUxZDItNzMwZS00ZjI2LWI0NjAtN2RkMjUxZWJlYjM4/view?usp=sharing&resourcekey=0-OWUv7lPXNsUJC8EjrGGPSA
[2] Weber, M. “Economía y sociedad” https://dn720001.ca.archive.org/0/items/weber-max.-economia-y-sociedad-ocr-1922-1964/Weber%2C%20Max.%20-%20Econom%C3%ADa%20y%20Sociedad%20%5Bocr%5D%20%5B1922%5D%20%5B1964%5D.pdf

muy buen analisis.
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Gracias, Fran
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